RAKS SHARKI....
A la otra orilla del mediterráneo, siguiendo su marea hacia Asia, pasando por la península de Anatolia, encontramos las distintas culturas que han enriquecido los, según dicen, movimientos femeninos en el momento del alumbramiento desde el principio de los tiempos. Mito o realidad, lo que hoy se conoce como Raks Sharki (Danza Oriental) bebe de danzas populares, rituales y danzas folclore de miles de años de tradición por toda la cuenca del mediterráneo, cuyo nacimiento se establece en Egipto, y llega a nosotros envuelta en canciones de los más grandes compositores, instrumentistas y cantantes de todo el mundo árabe.
Muy evolucionada en el último siglo, con su consecuente salto al gran escenario, su exportación al mundo no musulmán y la aportación de países como Líbano o Turquía han hecho grande este arte, cada vez más practicado y estudiado, y que se ha visto diversificado incluso en distintas escuelas o estilos e incluso recargado con el manejo de elementos, en su mayoría basados en fantasías occidentales u otros mitos, como los velos, alas de Isis, velas, crótalos, sable o candelabro.
Detestada por unos, adorada por otros que incluso consideran a los artistas "dioses" de carne y hueso, malversionada por terceros que la practican desde la ligereza pero cada vez más respetada por personas con criterio y sensibilidad artística encontramos hoy ésta danza, eso sí, siempre llena de misterio, emoción, devoción y sensualidad.
FOLCLORES....
Ahora sí, haciendo una parada en Egipto, los oficios y quehaceres de sus gentes han dado lugar a sus folclores más conocidos. Cómo a las labores de pastoreo le sucedió la danza masculina del Tahtib y de ahí encontramos la coqueta y fresca pero enérgica Danza del Bastón, propia de la zona del Alto Egipto. O cómo a el sacudir de manos y piés del laboreo de los hombres y del amasado con las manos de las mujeres les sucedieron las danzas a ritmo de Fellahi (Fel-laji).
En el mismo viaje, la frescura, inocencia y simpatía de la muchacha de Alejandría la encontramos en la Danza con la Melaya y también con frescura y diversión actúan los gitanos del nilo (Ghawazy) en conjunto al sonido del mizmar y la rababa.
Y dando un salto a la península arábiga ataviadas con túnicas con los mejores bordados, las muchachas compiten en belleza, cabello y feminidad dando lugar a la Danza Haligui de ritmo alegre y danza desenfadada.
OTRAS DANZAS....
Las danzas son vivas, y con el paso de los años van ganando en formas, estilos...llegando incluso a aprender unas de otras y fusionarse, para el disfrute así del intérprete, del cual también dependerá el criterio, la originalidad y la elegancia de la propia fusión.
Así, en la reciente década de los 70, nace la Danza Tribal Americana (ATS o American Tribal Style), danza grupal que aglutina danzas y aspectos estéticos de distintos pueblos nómadas del norte de África y Oriente Medio. En su carácter tribal, dentro del grupo de bailarinas se constituye la figura de líder que puede ir cambiando de una bailarina a otra y que le marca al resto, por medio de señales, los movimientos y secuencias a seguir de forma improvisativa. En su estética gypsie, se llenan de turbantes, tatuajes de henna y plata vieja.
Dando una vuelta de tuerca, y con un carácter más técnico, dramático e interiorizado, los movimientos se complican, afinan y se añaden toques de jazz, funky que se ejecutan con temas electrónicos y étnico new age. Así encontramos el Estilo Tribal Fusión allá por la aún más reciente década de los 90.
Al ser un estilo tan moderno, aún sigue en evolución introduciendo nuevas tendencias o estéticas como la balcánica, el vodevil o incluso la pin´up cargando ésta danza de una auténtica originalidad, vistosidad y virtuosismo.
